La casa del Padre

En estos días cuando muchos que profesan ser cristianos piensan solamente en su relación personal con Jesucristo y, en consecuencia, vagan libremente sin ninguna consideración en su relación con la iglesia. Dios ha ordenado que estemos unidos no sólo a Él, sino también lo estemos a su iglesia. Dios ha llamado y ha puesto a sus redimidos dentro de su iglesia. Las metáforas del Nuevo Testamento que describen la iglesia son clara e instructivas al manifestar su énfasis. Los creyentes componemos un sacerdocio, una nación, una raza, un templo, una planta, un rebaño, una familia y un cuerpo.  La palabra Griega que es traducida como “iglesia” se usa más de 100 veces en el NT, y siempre se refiere a «un grupo de adoradores». La iglesia, según la escritura, no es un edificio, una denominación o una actividad; es un grupo de personas. Técnicamente hablando, estas personas no adoran “en una iglesia” o participan “en la iglesia“; ¡son la iglesia!

Hebreos 10:24-25

24Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Es sumamente importante poder entender esto porque la calidad de una iglesia no se mide, por lo tanto, por la condición de su edificio, o lo atractivo de los cultos, sino por el estado de la propia gente. Ellos son la iglesia, así que la iglesia solo es tan buena como lo son ellos. En nuestros días no solo se entiende de manera equivocada la palabra “iglesia”, sino que muchos cristianos son ignorantes o están confundidos con respecto a su papel y sus responsabilidades en el cuerpo local. ¿Es posible tener una vida espiritual abundante y satisfactoria con Dios sin una iglesia local? ¿Es posible acercarse a Dios y alejarse de la iglesia? La iglesia es el medio principal por el cual Dios lleva a cabo su plan en el mundo. Por lo tanto, Dios espera incluso demanda, un compromiso con la iglesia de todo aquel que afirma conocerle. La mayor parte de las epístolas están escritas a iglesias local y tres de ellas a individuos que administran iglesias, en ellas se analiza cómo deben de funcionar las iglesias locales. Ningún otro versículo proclama la importancia de la iglesia local de una manera más poderosa que: 1 Timoteo 3:15 Pablo quería que su joven aprendiz entendiera la importancia y el significado de sus instrucciones. Utiliza cuatro términos descriptivos que tiene como propósito enfatizar la importancia que Dios le da: La casa de Dios: Pablo uso la palabra en el sentido de una vivienda, esto da testimonio del hecho que Dios mismo vive en su iglesia y entre su iglesia. Hay que entender que no estamos hablando del edifico de la iglesia. El termino es una alusión al Tabernáculo y al Templo del AT. Dios ha decidido manifestar su presencia cuando nos congregamos. Y si queremos estar donde Dios esta, necesitamos estar en su iglesia. Y la manera en que nos relacionamos con Él depende en buena parte de la manera en que nos relacionamos con su iglesia.

La Iglesia del Dios Viviente: En contraste con los templos de los ídolos paganos, Pablo dice que esta iglesia es del Dios viviente. Dios esta profunda e íntimamente involucrado en el origen de su iglesia. Deseamos ser llamados; Romanos 9:26

La Columna de la Verdad: La iglesia debe ser el sostenimiento de la verdad, la verdad no puede permanecer firme sin la iglesia. Si se elimina la columna principal de un edificio, este se derrumbará. La implicación de las palabras de Pablo es que la verdad caería de manera desastrosa si no existiera la verdad. Por supuesto, ese temible evento nunca ocurrirá, porque Dios ha prometido que Su iglesia se sostendrá siempre. Nuestra relación con Dios y su verdad está en peligro si la iglesia no ocupa su lugar adecuado en nuestras vidas.

Baluarte de la Verdad: Parece idéntica a la anterior, con matiz diferente. Timoteo reconocería la primacía y la importancia de la iglesia local. “La iglesia es la única institución que Dios ha prometido preservar a lo largo de todos los tiempos” Mateo 16:18 Es la iglesia tan importante para nosotros como lo es para el Señor. El seguidor de Jesus no puede profesar lealtad a Él y negar a su iglesia.