La promesa de Dios a Abram

Génesis 12:1

Describe el llamado de Dios a Abram de romper con su procedencia, dejar a su familia extendida y mudarse a un lugar nuevo donde Dios lo usaría.

En ese tiempo, Dios le hizo una promesa a Abram, diciendo que Abram llegaría a ser una gran nación: “Serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:3).

Esta promesa, cuando se cumpliera, sería llamada el evangelio, las buenas nuevas de salvación del castigo de la muerte eterna decretada por Dios. Pablo indica esto en Gálatas 3:8, afirmando que la Escritura (Génesis 12:3) “dio de antemano la buena nueva a Abraham”. La bendición en Génesis se refiere a Dios facilitando sus buenos propósitos en las vidas de las personas que le respondan. Su plan proveyó la respuesta al problema del pecado a través del libertador que Él enviaría a revertir la maldición o juicio sobre el pecado. A través del descendiente de Abram, Dios restauraría la comunión y daría vida eterna a todos los que se arrepintieran y le aceptaran por fe. El mensaje del relato de Abram, empezando en Génesis 12, es que Dios desea que todas las personas sean bendecidas (restauradas, salvadas y que disfruten de la bondad de Dios) y que los creyentes testifiquen a todos del ofrecimiento de Dios de esta relación eterna.

La promesa de Dios a Abram incluye tres elementos: (1) la semilla, (2) la tierra y (3) la bendición de las naciones. Dios necesitaba un pueblo creyente, una nación que fuese el lugar de nacimiento del Salvador prometido. Por lo tanto, Dios escogió a Abram, a través de cuyos descendientes (semilla) Él encarnaría a su Hijo y traería la bendición de salvación a todos los pueblos. Él también eligió la tierra en la cual Abram se establecería, en el cruce de caminos del mundo antiguo. La tierra era parte de la promesa, porque era un lugar necesario para funcionar como el lugar de nacimiento del Salvador. Desde esta tierra el pueblo de Dios podría preparar al mundo para el Salvador a través de su testimonio de la verdad de Dios. El Antiguo Testamento es el relato de este plan obrando a través de la nación de Israel. El resto de la Biblia es el relato del desarrollo del plan de Dios.